El equipo de Óscar Sánchez volvió a dejar muy buenas sensaciones en su último amistoso de pretemporada, imponiéndose con autoridad en un encuentro donde el control del juego, la solidez defensiva y la determinación fueron la nota dominante. Un triunfo que no solo genera ilusión dentro del club, sino que también fortalece la unión del vestuario y refuerza la confianza colectiva de cara al inminente inicio liguero.
Más allá del marcador, el partido confirmó la evolución del equipo, donde la intensidad, la concentración y el esfuerzo colectivo marcaron la diferencia en un choque que sirvió para comprobar que el grupo sigue creciendo día a día.
Esta victoria llega en el momento justo, a modo de impulso antes de afrontar la competición oficial. Un excelente test físico y táctico que, además, aporta un extra de moral y confianza al equipo para encarar con ambición el arranque de la liga, previsto para el fin de semana del 13 y 14 de septiembre.





